La localidad de Diamante, provincia de Entre Ríos, vive una situación tan alarmante con extraña: La población se encuentra bajo estado de alerta por una falla geológica. Luego de abrirse una grieta gigante en el suelo, el intendente Lenico Aranda aconsejó a los vecinos abandonar la zona puesto que el barrio podría desaparecer.

La grieta tiene 130 metros de largo y entre 30 y 40 metros de profundidad; y ya hay hasta tres metros de hundimiento.
Según explicaron los expertos se trata de un proceso natural que tiene toda la cuenca del Paraná, los acantilados son socavados y los bordes se derrumban. El principal problema de Diamante es que se trata de una ciudad construída muy cerca del acantilado.
Diamante es una localidad en la que viven 22 mil habitantes. “La gente no se quiere ir”, lamentó Aranda. E insistió en que hay casas sobre la grieta y remarcó en que el municipio trabaja en que la gente tome conciencia del peligro porquehay riesgo de vida. “Levantarse y no ver el patio de tu casa es muy triste”, dijo al recordar la situación que se vivió años atrás.



















