Se trata de Eduardo Amadeo, el diputado nacional por Cambiemos y padre del cantante Benjamín Amadeo, quien el pasado 5 de agosto paró a cargar nafta en una ruta entre Paraná y Buenos Aires y protagonizó un insólito accidente que casi le cuesta la vida. Afortunadamente, un médico estaba en el lugar e inició las tareas de rescate.
“Estaba cargando nafta en una estación de servicio de la autopista Santa Fe-Rosario. Hubo un incidente, la válvula que corta el paso de la nafta se trabó y me cayeron encima de 10 litros de combustible. Eso que para cualquier persona es mucho porque no puede aspirar nafta, para un asmático como yo es mortal”, explicó Amadeo.
El legislador indicó que “estaba parado al lado del tanque y de golpe empezó a salir nafta para afuera, en un chorro”.
“Mis pulmones aspiraron esa nafta y me produjo un paro cardiorrespiratorio. Yo me morí, pero hubo un médico rescatista, el doctor Germán Brunassi de Baigorria, que estaba tomando café en la estación que me vio y me salvó. Le estoy eternamente agradecido”, indicó.
Remarcó que lo “sacaron del paro” pero además “justo pasaba en ese instante una ambulancia vecinal por la autopista que tenía las dos cosas que yo necesitaba para sobrevivir: cortisona y oxígeno”.
“Entre el doctor Brunassi y los camilleros, me llevaron a San Lorenzo y luego a Baigorria, al Hospital Eva Perón. Y allí, durante 8 días, me fueron sacando. Santa Fe, muchas gracias, les debo la vida”, subrayó.
Además, el diputado agregó: “Es un milagro. Hubo una combinación de hechos que hace que yo esté acá. Yo soy agnóstico, pero cuando pasan estas cosas uno a veces piensa que los milagros existen, que hay mensajes”.
“Porque después de lo que sucedió en la ruta, se tomaron decisiones muy difíciles. Los médicos hicieron todo impecable. El entubamiento es algo muy crítico”, remarcó.
“Yo no creía en Dios, pero ahora estoy conversando con él. Si existe, le estoy infinitamente agradecido”, subrayó.
“Se combinó la más absoluta mala fortuna a este hecho en donde hay seres humanos comprometidos, porque el doctor que me salvó no era proctólogo ni pediatra… Era un rescatista que había trabajado en Rafaela mucho tiempo haciendo ese trabajo y lo hizo impecable. Me vio cuando me caí y a los 15 segundos estaba arriba mío haciéndome las maniobras necesarias para salvarme la vida”, relató.




















