La detención se produjo esta mañana en Monte Vera, en un complejo de habitaciones ubicado a la vera de la Ruta Provincial 2, luego de una investigación que empezó hace unos meses. El delincuente se llama Facundo Castro, y entre sus crímenes figura el de haber formado parte de un motín en 1999, en el penal de Las Flores donde asesinó a un guardiacárcel.
Castro fue detenido a principio de año y tenía un pedido de captura activo por el delito de “Rebeldia e Incumplimiento de los Mandatos Legales” ordenada por la Oficina de Gestión Judicial desde el mes de Abril.
La fuga de Castro se produjo cuando se encontraba alojado en su domicilio, contaba con el beneficio de la prisión domiciliada. A partir de allí comenzaron las tareas de investigación del Departamento Complejas I, de la PDI, en donde el seguimiento se trasladó inclusive hasta la República del Paraguay, en donde a través del pedido de la Fiscalía de Investigación y Juicio de MPA a cargo del Dr. Estanislao Giavedoni, se elevó el informe a Interpol, quien emitió un alerta Roja.
La investigación dio indicios de que Castro había regresado al país, más precisamente a Santa Fe, lo que generó que en la noche del miércoles se montara guardia en un complejo habitacional ubicado sobre la Ruta Provincial Nº 2 en la localidad de Monte Vera (ex-Motel), aguardando las actuaciones legales y tomando los recaudos para evitar una nueva fuga.
Esta mañana, con colaboración del Cuerpo de Infantería, se procedió a la detención de Facundo Martín Castro de 40 años, quien se encontraba alojado en una de las habitaciones con su pareja.
Además se secuestraron proyectiles de arma de fuego y un teléfono celular.
El Motín en la Cárcel de “Las Flores”
Facundo Castro es trístemente célebre por haber formado parte de un motín en la Unidad Penitenciaria Nº 2 de Las Flores el 17 de agosto de 1999.
En ese entonces, Castro, que estaba alojado en el pabellón Nº 3, sorprendió a unos guardiacárceles que realizaban una requisa. Cuando el agente Marcos Antonio Sánchez abrió la celda recibió un disparo de arma de fuego que terminó con su vida. Además de eso, Castro profirió una serie amenazas y provocó lesiones a otros penitenciarios junto con otro interno, Mario Gustavo Salinas.
Por ese crimen, Castro fue condenado a 25 años de prisión efectiva por homicidio, tentativa de homicidio reiterado en cuatro oportunidades, abuso de armas, privación ilegítima de la libertad agravada y amenaza con arma. Sin embargo, esta condena nunca quedó firme porque el fallo fue apelado, pero nunca se completó el trámite. Esto permitió que el defensor solicitara la libertad de Castro, quien fue liberado en 2015.
En 2017, estando en libertad, se vio envuelto nuevamente en una causa penal. Esta vez, fue denunciado por amenazas y abuso de armas. En la audiencia, Castro minimizó las acusaciones dando cuenta de un conflicto familiar. Por esto se le dispuso como medida cautelar la modalidad de prisión domiciliaria con tobillera electrónica, pero se evadió de su domicilio, hecho que fue descubierto cuando fueron a colocarle el dispositivo.





















