Con este breve artículo, por cierto nada original del autor ya que solo apelaré a rescatar una cita que descubrí años atrás en un libro, intento que reflexionemos adonde nos ha conducido y nos conduce la gravísima situación de deserción y calidad de la educación pública.-
El título del artículo al que referiré lo dice todo: “CÁRCELES EN VEZ DE ESCUELAS” y lo copio textual:
“Joaquín V. González, en su tesis de doctorado sobre La Revolución, argumentaba a favor de la instrucción gratuita y obligatoria, aduciendo que ella era: “… simplemente cuestión de defensa nacional. Es necesario extinguir la ignorancia, ese manantial de desorden que amenaza nuestro propio porvenir. Si no queréis obligar a todos los padres a instruir a sus hijos, preparaos a ensanchar nuestras cárceles”. (Autor citado, Obras Completas, 25 vols, Buenos Aires, Universidad de La Plata , 1935-1937, Vol. 1, p. 234, citado en “Diccionario del Político Exquisito”, Torcuato Di Tella, fs. 33).-
El dilema “CÁRCELES EN VEZ DE ESCUELAS” planteado por Joaquín V. González a comienzos del siglo pasado como advertencia de que la educación pública era una cuestión de defensa nacional para los argentinos, lamentablemente se hizo realidad y este es el panorama actual:
Escuelas vacías o con niños que no reciben la educación ni el aprendizaje adecuado a los tiempos que vivimos y a los que vendrán, con asistencia al aula sostenida solo por obtener un lánguido plato de comida que sus padres (tal vez otra generación que no recibió educación) no se los pueden brindar dignamente en sus casas.
Cárceles, Comisarías e Institutos abarrotados de presos de todas las edades, pero cada vez más jóvenes. Edificios tétricos y obsoletos que ya no sólo no alcanzan en lo estructural para soportar el permanente incremento de la población penitenciaria sino que además, lejos de intentarse que sean escuelas de recuperación social, allí el valor de la vida humana se degrada más que en las peligrosas calles.
Conclusión: no hay educación pública en las Escuelas ni tampoco en las Cárceles.
Resultado de todos estos años de pronunciada degradación de la Educación Pública, con ligeras variantes y excepciones por supuesto, es que varias generaciones de argentinos han quedado excluidos y sin posibilidades de inserción social, lo que irracionalmente acontece en un país como la Argentina que es inmensamente rico y donde hay de todo y para todos.-
Nuestros chicos, bien comidos y bien instruidos potencialmente tienen una innata capacidad de aprendizaje, y la mejor prueba es que miles de argentinos, honrando la buena educación que antes recibieron en la escuela pública del país, triunfan y se destacan en el exterior como los mejores. Antecedentes de personalidades mundialmente reconocidas sobran.-
El daño está hecho, pero nos queda al menos la posibilidad de que podamos seria y racionalmente ponernos a “reflexionar” acerca de lo que nos está pasando, para sentirnos culpables y avergonzados del presente y que de una vez por todas realmente comencemos todos los sectores de la sociedad juntos a trabajar incansablemente para lograr a futuro una educación pública de calidad y excelencia conforme los tiempos lo demandan.
La meta a la que debemos aspirar como argentinos de bien es lograr en los hechos invertir el título del artículo relacionado:
“ESCUELAS EN VEZ DE CÁRCELES”.-












Muy buen comentario acerca de esta realidad que nos agobia y cuya solucion se debe encarar imprescindiblemente de modo inmediato.
Excelente reflexiòn, estoy totalmente de acuerdo.
Muy buena nota.
Exelente reflexión sobre la escuela pública y sobre nuestro compromiso de mantenerla sólida para q la educación alcance a todos
Exelente reflexión sobre la escuela pública y sobre nuestro compromiso de mantenerla sólida para q la educación alcance a todos.Liliana Bergallo
Mas de un siglo despues, la sentencia de Joaquin V Gonzalez es mas actual que nunca.