Bélgica demostró que tiene chapa de candidato. En cuartos de final se enfrentaba al siempre temible Brasil y lo superó con autoridad. Fue por 2 a 1 y significó la eliminación del equipo del vecino país del Mundial de Rusia, una ronda después que Argentina.

Por supuesto, en este país, todos fuimos hinchas de Bélgica. Y apenas el árbitro pitó el final, aparecieron las cargadas para los de camiseta amarilla. ¡Hasta sonaron bocinazos y hubo festejos en algunos bares! En las redes, se despacharon de esta manera: