Una nena de 9 años murió el pasado miércoles de un escopetazo cuando estaba junto a su familia en una casa de la localidad bonaerense de Chacabuco, y se investiga si el disparo fue efectuado en forma accidental por su medio hermano, luego de que éste escuchara extraños ruidos en su casa, creyendo que entraban ladrones, informaron fuentes policiales.

El drama se desencadenó a las 9.20 de ayer, en una casa de Laprida y avenida Alsina, cerca del centro de esta ciudad ubicada a 215 kilómetros de Capital Federal. Esmeralda Barquero (9) dormía en la cama de la habitación de su madre, Rosario, junto a su hermana de 13 años, según dijeron fuentes del caso a Clarín. En eso las tres sintieron que alguien caminaba por el techo.

Hernán José Barquero (48), papá de las chicas e ingeniero conocido en la ciudad, se había ido a trabajar unas horas antes, a las 6 de la mañana. Brian Torres (19), medio hermano de las nenas, se acercó al cuarto de su mamá y también dijo haber oído los pasos. El joven, estudiante, comparte la habitación con su abuelo, Huber Barquero (85), al que también cuida por sus problemas de salud.

Rosario fue a ver lo que ocurría junto con Brian, que tomó una escopeta de caza antigüa de su padrastro, se asomó por una ventana al patio y al ver una silueta intentó disparar.

De acuerdo a lo que pudieron reconstruir los investigadores hasta ahora, el arma se trabó y las municiones no salieron. Nervioso, Brian volvió a la habitación adonde su madre llamaba a la Policía. Intentó ver qué pasaba con la escopeta, por qué no funcionaba y entonces sucedió lo inesperado:en medio de la tensión del momento, sin que nadie sepa aún cómo, de repente el arma -que era de carga manual- se accionó. La bala fue directo al rostro de su hermanita Esmeralda.

Otra versión que brindaron fuentes policiales indicaba ayer que Brian, al no poder usar la escopeta, quiso guardarla en un rincón y que el arma se disparó al apoyarla.