
La novela de Lucas Gamba se estiró hasta último momento. Si podía o no jugar, luego de que le hayan fracturado dos costillas tras un golpe tremendo en el partido contra Rosario Central.
Pero el jugador se puso a punto y llegó con lo justo al partido de este domingo frente a Colón. De todas maneras, los médicos de la institución le avisaron que debía jugar con una ropa especial, para evitar que se resintiese tras algún choque propio del partido.
Por eso, le dieron una remera con acolchado en los costados, para que los golpes no le lleguen directamente a la costilla. Eso sí, al calor santafesino, Lucas deberá sumarle esa calurosa remera que, de todas maneras, lo protegerá y le permitirá estar presente en el partido más importante del año para Unión y Colón.
























