El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, José Serra, presentó anoche su renuncia en una carta que le entregó personalmente al presidente Michel Temer, en la que alegó “problemas de salud”.

Serra, de 74 años, solicitó su “exoneración” del cargo “con tristeza, por los problemas de salud” que -dijo- son del conocimiento del presidente y que le “impiden mantener el ritmo de viajes internacionales inherentes a la función de canciller”, indicó la carta divulgada por la presidencia brasileña. Canciller desde mayo pasado, Serra le señaló a Temer que deberá atravesar por un tratamiento de salud que durará cuatro meses.

Serra, de 74 años, volverá a su banca de senador por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) de la que había pedido licencia para asumir el Ministerio de Relaciones Exteriores en mayo, como parte del gabinete de Temer y tras la suspensión de Dilma Rousseff de la jefatura del Estado.

En diciembre Serra se sometió a una operación en la columna y según contó en la carta los médicos le pidieron cuatro meses para recuperar un estado de salud adecuado para ejercer la función de jefe de la diplomacia.

“Honraré mi mandato de senador trabajando por la aprobación de proyectos que busquen la recuperación de la economía, el desarrollo social y la consolidación democrática de Brasil”, concluye la carta de renuncia.

Si bien no se anunció reemplazante, desde el gobierno se estima que Temer mantenga la cancillería bajo el ala del PSDB. Un candidato que se menciona es el senador Aloysio Nunes Ferreira, líder del gobierno en la Cámara alta y miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa.