Cultivaba plantas en su casa para tratar una fuerte artritis que la aquejaba. También proveía gratuitamente de aceite de cannabis a algunos padres cuyos hijos padecían epilepsia refractaria o microcefalia.

Adriana en el patio de su casa.

Una activista y usuaria de cannabis medicinal conocida como Adriana Funaro -quien ha hecho pública su condición de autocultivadora y productora de aceite medicinal con el fin de tratar una artritis que padece- fue detenida durante un allanamiento en su domicilio de la localidad bonaerense de Ezeiza por “cultivo y posesión de estupefacientes”, en un procedimiento efectuado por la Policía Bonaerense a partir de la denuncia de un vecino.

“A las 9 de la mañana le allanaron la casa, le llevaron todas las plantas y la detuvieron. Desde entonces está esperando que le tomen declaración. Primero estuvo detenida en una comisaría de Monte Grande, luego en otra de la Mujer de Tristán Suárez, y ahora la tienen esposada bajo el sol en la Fiscalía Descentralizada de Ezeiza”, contó ayer su hija, Micaela Mignona.

La joven cuestionó que “sólo la foto de las plantas” sirviera para librar la orden de allanamiento de la casa de su madre “sin tener pruebas de una comercialización y sin tener en cuenta que ella hizo público que lo usaba para tratar una enfermedad”.

Micaela explicó que su madre comenzó a cultivar plantas de marihuana en el patio de su casa para elaborar el aceite de cannabis con el que se trata “hace tres o cuatro años” la artritis y artrosis “muy fuerte” que afecta su rodilla izquierda.

“Ella no podía caminar, literalmente; para que lo hiciera le tenían que dar una inyección todos los días en la rodilla, y con el aceite ella ahora puede caminar y hacer su vida normal de antes”, relató.

Con el tiempo, su madre se convirtió en una activista del uso medicinal del cannabis, pero nunca antes había sido imputada y menos aún detenida por cultivar estas plantas en su casa.

“Mi mamá participó de marchas y hasta estuvo en el Congreso dando una clase abierta de cómo preparar aceite de Cannabis”, dijo.

Adriana Funaro (derecha) en una de las marchas sosteniendo una bandera.

Además, la mujer comenzó a elaborar aceite medicinal para entregar “gratuitamente” a los padres de niños que padecen “epilepsia refractaria o microcefalia”.

Al allanamiento y detención de ayer se llegó a partir de las “insistentes” denuncias de un vecino, al que Micaela definió como “totalmente violento”.

Cabe destacar que el pasado 23 de noviembre, la Cámara de Diputados dio media sanción a un proyecto de ley que autoriza al Estado a importar y distribuir el aceite de cannabis para tratar determinadas enfermedades, pero sin permitir el autocultivo, como solicitaban organizaciones de familiares de personas que padecen epilepsia refractaria.

“Pero, si se aprueba, esa ley no es para todos los usuarios de cannabis medicinal, porque la ley dice que la tiene que proveer el Estado, que está totalmente ausente”, observó Mignona.

Aún con el avance de la ley en cuanto aceite de cannabis con fines medicinales, los activistas y usuarios de esta medicina alternativa parecen no estar conformes. Quienes lo utilizan aseguran que “el procedimiento para conseguirlo es demasiado largo y muchas veces no hay stock, sumado a esto, los precios son realmente altos debido a las importaciones”.