Por Germán Beuage* (Especial para Nexo Diario)

Bruselas comienza a fijar posiciones ante el inicio inminente del proceso de divorcio con Reino Unido. El presidente de la Comisión Europea, rama ejecutiva de la Unión Europea, Jean-Claude Juncker, ha abandonado el silencio mantenido hasta ahora para advertir a Londres de que se enfrenta a “una factura muy cara” al salir de la UE.

A la costosa separación se sumarán unas negociaciones largas para acordar la nueva relación entre Londres y sus ex socios. “Acordar la futura arquitectura de la relación entre Reino Unido y la Unión Europea nos llevará años”, ha vaticinado.

A su vez, admitió que las negociaciones del Brexit durarían “dos años” antes de hacerse efectivas. En referencia a los pagos que la UE pedirá a Londres para cubrir futuros gastos del bloque a los cuales Reino Unido se había comprometido como miembro, Juncker dijo: “Los británicos deberían saber esto: no habrá descuentos o un costo cero”.

Y agregó: “Los británicos deben respetar los compromisos en los que se involucraron. Así que la factura será, por decirlo un poco vulgarmente, muy cara”, remarcó.

Finalmente, Juncker luego de lanzar la piedra financiera, apeló a las emociones y lamentó la decisión de los británicos: “Ver partir a un país que es un verdadero actor europeo me entristece”.

*El autor es licenciado en Relaciones internacionales.