Damián Arce fue el primer refuerzo que llegó en la nueva era de Madelón y el primero en irse. El jugador rescindió su contrato con Unión y tiene todo arreglado para volver a jugar en Almagro.

Su llegada al Tate fue muy importante, ya que es un puesto valioso en el fútbol argentino. De todas maneras no tuvo mucha continuidad en el equipo titular de Leo. Por lo tanto el entrenador dejó en claro que no lo tendría en cuenta para la segunda parte de la Superliga.

Por otro lado, la llegada del jugador uruguayo-armenio Mauro Guevgeozián se cayó. Desde Rosario anunciaron su acuerdo con Unión para convertirse en futbolista Tatengue, pero el delantero cerró su llegada a Banfield. El Taladro le  hizo una mejor oferta económica y se quedó con su ficha.