Cejas tuvo una basta trayectoria en el fútbol mexicano, donde permaneció por una década vistiendo diferentes camisetas. En la última etapa jugó muy poco y eso lo sintió cuando retornó al fútbol argentino.

Arrancó como titular, le costó afianzarse y fue perdiendo su lugar. Luego, ante la llegada de Pablo Marini como D.T, volvió a ganar minutos para estar en el equipo inicial. Pero, nunca terminó de completar un buen partido desde lo físico y lo futbolístico. Nunca fue el refuerzo que se esperaba.

Ante las pobres actuaciones, Madelón consideró que no lo iba a tener en cuenta para la Superliga. El técnico se lo comunicó a los dirigentes y a partir de allí se comenzaron a escuchar ofertas para cederlo a préstamo. Se habló de un interés de Patronato y Lanús, pero no pasó de eso.

El jugador brindó declaraciones radiales y explicó la situación: “Me sorprendió, porque antes de venir al club habíamos puesto algunas condiciones, más que nada con los dirigentes y el cuerpo técnico de Juampi (Pumpido). Era sabido que el primer torneo me iba a costar, porque es otro ritmo al que yo venía jugando, entonces la idea era estar un año mínimo y después a partir del segundo semestre levantar, pero se dio la casualidad de que vino (Leonardo) Madelón y todo técnico tiene sus gustos”.

“Le estoy agradecido porque tuve la posibilidad de seguir entrenando en el plantel a pesar de trabajar diferenciado. Eso debo resaltarlo. Sé que pude haber rendido más y es una lástima. Un poco molesto, porque la directiva no cumplió con su palabra.Pero el fútbol es así y también hay que ser realista, no fue un buen torneo para todos y eso influyó”, agregó.

El jugador finalizó la entrevista en el programa “La Central Deportiva”, en Cadena 3, diciendo: “Uno no vino acá a robar como se dice. Vine porque Juampi se interesó en mí y porque tenía ganas de volver por mis dos hijos. No fue por lo económico, porque en México se gana más incluso, pero los tiempos no estuvieron de mi lado. En lo personal me molesta, pero a su vez me voy tranquilo”.