En Monte Vera, un nene de ocho años llegó a la escuela contando que había sido golpeado por su padre. Inmediatamente, las autoridades de la institución realizaron la denuncia pertinente.
Sucedió en la mañana del martes, cuando un chico de ocho años llegó con lesiones en sus piernas a la escuela Nº 1.440 “Julio Migno” de Monte Vera, y les manifestó a sus maestras que había sido golpeado por su padre.
Ante la situación, las docentes radicaron la denuncia en la comisaría de la localidad y dieron aviso a la Subsecretería de la Niñez, que puso al menor a resguardo de un tío.
Las docentes actuaron de esa forma porque así lo indica el protocolo, según confirmó la directora de la institución, Mónica Androver.
La misma dialogó con un móvil de LT10, en el que manifestó su indignación y preocupación. “Queremos hacerle un llamado de atención a todas las familias: con los niños no se juega”.
“Nos animamos a hacer la denuncia porque se trata de una criatura. Nosotros como educadores lo primero que tenemos que hacer es preservar al niño. Protegerlo, cuidarlo, y también cuidarnos a nosotros. Y escucharlo”, finalizó.




















