
La Asamblea Nacional Constituyente que se vota este domingo provocó que la olla a presión que es Venezuela llegue a su punto más alto de ebullición entre el chavismo, conducido por Nicolás Maduro, y la oposición. Por esa razón muchos países eligieron retirar al personal diplomático junto a sus familiares de las embajadas y algunas aerolíneas internacionales cancelaron sus vuelos a Caracas.
Air France anunció la suspensión de sus viajes entre París y la capital venezolana hasta el martes próximo. “Ante la situación actual en la capital venezolana, estamos obligados a suspender nuestros vuelos de París a Caracas del domingo 30 de julio al martes 1° de agosto”, informó la compañía. Lo mismo hizo la española Iberia con su conexión desde Madrid.

La decisión de las aerolíneas se produjo un día después de que el gobierno de los Estados Unidos ordenara a los familiares del personal de su embajada en Caracas que abandonaran Venezuela a causa de los “crímenes violentos” en el país y “la falta generalizada de alimentos y medicinas”. En respuesta, el canciller venezolano Samuel Moncada acusó a Washington de crear deliberadamente alarma sobre la situación. “Si ellos evacúan a su personal, otras embajadas los copian, porque dicen, ‘algo saben los norteamericanos que nosotros no’”, especuló el funcionario. En efecto, la India decidió evacuar a su personal, y otros países recomendaron a sus ciudadanos no viajar a Venezuela.



















