
La única frase que se repite desde el lunes, cuando el avión Mitsubishi matrícula LV-MCV y sus tres tripulantes desaparecieron de los radares, es “sin rastros”. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) los buscó intensamente en los alrededores del aeropuerto de San Fernando, desde donde partió la aeronave, pero ante la falta de resultados ahora los buscan en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos.
El área de búsqueda se extendió 50.000 kilómetros cuadrados, entre distintas zonas de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe. En total, participan del operativo más de 35 aeronaves de la ANAC, Fuerza Aérea Argentina, Fuerza Aérea Uruguaya, Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y la Armada.
“La principal hipótesis es que la aeronave haya sufrido algún tipo de accidente.También hay otra en la que eventualmente los pilotos podrían haber decidido volar a otro destino, ya sea por decisión propia u otra causa”, agregó Irigoin a radio Continental y aclaró que eso “es materia de investigación judicial”.
El avión, que pertenece a la empresa agropecuaria Aibal S.A, estaba al mando de los pilotos Ronzano y Emanuel Vega y el único pasajero a bordo es Matías Aristi, hijo del dueño de la compañía agraria. Seis minutos después de haber despegado y luego de recorrer apenas 17 kilómetros el avión desapareció de los radares del aeródromo de San Fernando, Aeroparque y Ezeiza. Desde entonces no hubo más indicios de su rumbo.



















