La emoción de Neymar en el escenario del Vila Belmiro. (REUTER)

El cielo de Santos se vestía de gris, pero nada apagó el clima de celebración. A pesar de una persistente lluvia, miles de hinchas se congregaron en la Vila Belmiro para recibir al hijo pródigo. Neymar Jr., el Menino da Vila, regresó al club que lo vio nacer futbolísticamente tras 12 años de gloria en Europa y una última temporada en Arabia Saudita. Con helicóptero incluido, música y una ovación ensordecedora, el astro firmó su contrato hasta junio de 2025 y se presentó como lo que es: el último gran ídolo de un Peixe que tiene como máximo exponente a O Rei Pelé.

Neymar y su regreso al Santos: “Todavía nos queda mucho por vivir”

El día comenzó a las 16 con un ambiente festivo en el estadio. A pesar del mal clima, los torcedores llenaron las tribunas, muchos protegidos por chubasqueros, pero sin perder la energía. Varias bandas musicales amenizaron la espera, mientras el club desplegaba una camiseta gigante en el césped con una frase de Ney, símbolo de la gran expectativa generada por su regreso.

A las 17, el helicóptero que transportaba a Neymar sobrevoló la Vila Belmiro, desatando la primera gran ovación del día. El astro aterrizó en el Centro de Entrenamiento Rei Pelé, donde lo aguardaban dirigentes del club y su familia. Allí, entre risas y bromas, firmó su nuevo contrato hasta el 30 de junio de 2025 junto al presidente Marcelo Teixeira. “¿Puedo firmar? ¿Estás seguro?”, preguntó Neymar en tono jocoso. “Si tú quieres”, respondió el dirigente. El momento selló oficialmente el regreso del ídolo.

Mientras tanto, en el estadio, los fanáticos coreaban el nombre del delantero, con camisetas viejas de la mítica Copa Libertadores 2011 y otras recién adquiridas con el N°10. Cabe remarcar que, para esta ocasión excepcional dentro de lo excepcional, el Peixe decidió otorgarle a Neymar la mítica camiseta N°10, la cual había sido retirada tras el fallecimiento de O Rei Pelé a finales del 2022.

Finalmente, poco antes de las 20, el astro apareció en el campo, provocando una ovación ensordecedora. Neymar caminó hacia el centro del estadio mientras saludaba a los hinchas, visiblemente emocionado. “Lo primero, buenas noches a todos. Este es un día muy especial para mí. Estoy muy feliz“, dijo al tomar el micrófono. Su voz, algo quebrada, reflejaba la emoción del momento.

Neymar continuó con un discurso cargado de sentimiento y promesas. “Cuando era niño, entraba en Vila Belmiro con esta pancarta aquí. No pude evitar volver así. Estoy muy feliz, muy contento. Vivimos muchos momentos hermosos aquí, y estoy seguro de que aún nos queda mucho por vivir. Si depende de mí, del amor y cariño que le tengo a este club, no faltará fuerza, determinación, fe y obviamente mucha valentía”, remarcó.

El delantero hizo una pausa para señalar a su familia presente en el evento: “Están mis hijos, mi esposa, mi madre, mi padre, mis mejores amigos y los fans más maravillosos del mundo. Este día será recordado por el resto de mi vida. Gracias a todos los que están participando en este momento, a los que me siguen desde lejos, a los que apoyan mi felicidad y a los que a partir de ahora también apoyarán al Santos”.