El temerario sobrevuelo de la aeronave en la zona céntrica de Caracas se produjo alrededor de las 6 de la tarde y provocó el caos entre las personas que se encontraban regresando a sus casas. La Guardia Nacional Bolivariana repelió el ataque de inmediato acordonando la zona. Minutos mas tarde, fue divulgado un vídeo de instagram en el que Óscar Pérez, de la Brigada de Acción Especial (BAE) de la Policía de Investigación, se declaraba en desobediencia civil y llamaba a un golpe de Estado contra el presidente Nicolás Maduro, “junto a un grupo de militares y policías” que no fueron especificados. El video puede encontrarse en la cuenta oficial de Óscar Pérez.

Por su parte, Maduro ha condenado el ataque y ha prometido capturar “más temprano que tarde” a la tripulación responsable. Casualmente, el máximo mandatario de Venezuela había manifestado en un acto público estar dispuesto a preparar una embestida armada para defender su gobierno. “Aspiro a que el mundo escuche después de 90 días de violencia, de destrucción y de muerte: si Venezuela fuera sumida en el caos y la violencia y fuera destruida la revolución bolivariana, nosotros iríamos al combate. ¡Nosotros jamás nos rendiríamos! ¡Lo que no se pudo con los votos, lo haríamos con las armas, liberaríamos nuestra patria con las armas!”.

Hace alrededor de tres meses que la oposición ha comenzado una serie de manifestaciones para hacer visible el descontento con dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia, que a esta altura es considerado un sector aliado del chavismo, los cuales habían despojado de competencias a la Asamblea Nacional y eliminado el fuero de sus parlamentarios.

De las protestas desencadenadas por esta situación, han resultado 76 personas muertas y más de 3.300 detenciones calificadas como arbitrarias y cientos de heridos. Los responsables de algunas de estas muertes han sido oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela.

El gobierno venezolano, por su parte, insiste en culpar a los opositores por la creciente violencia en el país y ha optado por establecer responsabilidades individuales en los crímenes que involucran a militares. En palabras del presidente Maduro los adversarios a su mandato tienen como propósito generar una “guerra civil” que justificaría una “intervención extranjera”.  En este escenario, la oposición insinúa que los disparos al Tribunal Supremo fueron obra del mismo gobierno de Maduro en consonancia con su discurso de militarizar las calles.