
Algunos de los jugadores que formaron parte del plantel del Colón campeón en 2021 se reunieron en Buenos Aires para compartir una inolvidable cena en una casa particular, acompañados por sus familias. El encuentro, que no tardó en hacerse viral en redes sociales, revolucionó a los seguidores del club santafesino y reafirmó el fuerte lazo humano que forjaron durante ese histórico año bajo la dirección del entrenador Eduardo Domínguez.
Los protagonistas de esta emotiva reunión fueron los talentosos futbolistas Rodrigo Aliendro, Gonzalo Piovi y Facundo Mura, quienes, pese a ya no vestir los colores del “sabalero”, decidieron juntarse para recordar los momentos inolvidables que vivieron en esa temporada triunfal. A pesar de sus apretadas agendas, encontraron un espacio para compartir risas, anécdotas y fortalecer la amistad que los une.
El poder de la hermandad que construyó el plantel del Colón en 2021 quedó en evidencia una vez más, demostrando que el lazo entre estos jugadores va más allá de lo estrictamente deportivo. El logro del título de campeón no solo dejó una marca imborrable en la historia del club, sino que también estrechó los vínculos entre los integrantes del equipo.
El entrenador Eduardo Domínguez, pieza fundamental en la consecución del título, fue quien logró cohesionar y potenciar el talento individual de cada jugador, forjando un conjunto sólido y comprometido con la causa. La química y el espíritu de equipo que se construyeron bajo su dirección se reflejan en estos encuentros que siguen sucediendo tiempo después del logro deportivo.
Las redes sociales se llenaron de mensajes de alegría y nostalgia por parte de los seguidores que son hinchas de Colón, quienes celebraron la buena relación entre los jugadores y agradecieron el legado que dejaron en el club. Asimismo, sueñan con que puedan volver a vestir la camiseta rojinegra.
El Colón campeón de 2021 seguirá siendo recordado como uno de los momentos más gloriosos en la trayectoria del club, y este emotivo reencuentro de algunos de sus protagonistas es una prueba irrefutable del vínculo humano que trasciende el tiempo y la distancia. Sin duda, estas imágenes quedan grabadas en la memoria de todos los que vivieron con pasión aquellos días inolvidables.






















