
En la jornada de ayer se volvieron a registrar llamadas telefónicas anónimas sobre la existencia de bombas en escuelas. Luego de que el colegio Almirante Brown recibiera cinco amenazas en una semana -que hacen a un total de 14 desde que comenzó el ciclo lectivo-, el Ministerio de Educación realizó la denuncia pertinente y se abrió una investigación.
El día martes, el colegio víctima de amenaza fue el comercial Domingo Silva, ubicado en la esquina de 4 de Enero e Yrigoyen Freyre. Allí, promediando el inicio de la jornada debieron evacuar el edificio, y durante un largo rato estudiantes y docentes permanecieron en las calles. Una vez llegada la policía se constató la falsedad del hecho.
También hubo una amenaza a la escuela Mariano Quiroga, ubicada en Aristóbulo del Valle al 6.000. Pero la gran noticia en este caso es que se dio con un posible responsable del llamado. Se trataría de un joven menor de edad, quien fue intimado por el juez de menores Estanislao Surraco a presentarse en el juzgado de Menores el próximo jueves, junto su madre. Según trascendió, dijo que fue “una broma”.
La primera medida fue secuestrarle el teléfono celular.



















