El martes pasado, unos 12 pasajeros quedaron varados en Paraná ante la cancelación del último horario de las 23:30hs a Santa Fe. Aunque, aparentemente el servicio fue quitado desde el 3 de mayo, los usuarios no supieron del cambio y al intentar volver a sus casas luego de al jornada laboral se encontraron con que no tenían en qué.

Uno de los damnificados contó que una pasajera que es enfermera tuvo que dormir en el hospital de Paraná al no tener manera de volver a casa.

Además, comentó que la empresa cambia los horarios y la única manera de que los usuarios se enteren es ir a la terminal y ver los carteles.

Desde la empresa reconocen los cambios repentinos de horarios y aseguran que seguirán ocurriendo con el solo aviso de pegar un papel de las modificaciones en la boletería.