
El Slime es la moda entre los adolescentes. Se trata de una “masa” casera hecha con una variedad de elementos que causan un poco de extrañeza. Por un lado lleva algo tan común como la plasticola, pero se complementa con detergentes líquidos y un químico llamado bórax.
El slime es una masa o gelatina elástica o viscosa que incluso se comercializa en jugueterías, el peligro radica en la fabricación casera, ya que uno de los ingredientes, el bórax, no es otro cosa más que un químico que se utiliza en la fabricación de detergentes, suavizantes, jabones, desinfectantes y pesticidas. También tiene incidencia en el proceso productivo de esmaltes, vidrio y cerámica, entre muchos otros usos. Y aquí es manipulado por los niños sin ningún tipo de recaudo.
Este juego se hizo popular, y Youtube esta repleto de tutoriales que cuentan paso a paso como hacerlo. Con diversos colores, con elementos extras como pelotitas, brillantina, y una gran variedad de modelos, los chicos lo apretan y estiran durante las clases o mientras miran televisión.
El doctor Héctor Berzel, del Hospital de Niños Ricardo Gutierrez y asesor del SAME (Mat 83577), explicó en diálogo con Infobae que el bórax puede producir reacciones alérgicas en la piel. Además, si es ingerido, puede generar daño renal o hepático, inclusive en bajas proporciones. Resaltó también que no es aconsejable tener un producto de esas características en una casa donde viven niños pequeños, porque pueden ingerir el producto puro.
“Los productos de limpieza son muy irritantes y pueden generar daño si se ingieren. No deben utilizarse para que los chicos los manipulen. Son productos que se fabricaron para otro fin”. En su lugar, Berzel aconseja realizar manualidades con maicena, harinas y colorantes comestibles.
En Inglaterra ya se registró el primer caso de quemaduras en la piel por la exposición a este químico. Se trata de una niña que en primer instancias se le hicieron ampollas, luego su piel se peló y ahora posee quemaduras químicas.
La naturalidad con la que los chicos tratan el uso de estos elementos, y la falta de conciencia de su peligrosidad se nota al momento de ser consultados sobre que pasa si alguien se lo mete a la boca. La contestación fue “se puede hacer con Nutella y va a tener ese gusto“.



















