Con 46 días de cuarentena obligatoria, son muchos los comerciantes y pequeños empresarios que buscan volver a trabajar. Dicen que ya no tienen espalda, que es su manera de sobrevivir a la crisis económica que a producido la inactividad obligada por el coronavirus. Por eso, unas 150 personas se manifestaron frente a la Municipalidad de Esperanza para exigir la reapertura de sus locales.

“En estos días hay que realizar los pagos de los alquileres y de los sueldos nuevamente, pero no hay forma de aguantar los gastos”, dijo la tesorera de la Unión de Comerciantes de esa ciudad (UCoEs), Estefanía Donnet. En esa importante localidad santafesina hubo un solo infectado de coronavirus: un niño de 3 años que había viajado a Brasil, quien no contagió a nadie más.

Según manifestó Donnet por De Diez (de 9 a 13 por LT10), lo que demandan es que los locales puedan abrir desde mañana mismo, “cada uno con su protocolo y en el horario y la forma que la Municipalidad disponga”.

Mientras se manifestaban, llegó la policía para ejercer cierto control, porque en definitiva estaban violando la cuarentena, más allá del reclamo. Había seis patrulleros y cuatro vehículos de la motorizada, para tratar de disuadir a los comerciantes, que de manera pacífica decidieron quedarse parados: “Nos están tratando de delincuentes”, lamentó, y cerró: “lo único que quiere el comerciante es sobrevivir y tratar de pagar las deudas”.