El campo santafesino venía acumulando jornadas poco favorables para el desarrollo de la agricultura. La seguidilla de días calurosos y la falta de agua provocaron el deterioro de los cultivos y los suelos. Sin embargo, las últimas lluvias cambiaron el escenario y ahora el panorama para el agro es mucho más esperanzador.

Durante la última semana se registraron precipitaciones en gran parte del área, totalizando un acumulado de agua caída entre 40 y 125 mm, lo que permitió una buena infiltración y recarga de los perfiles de los suelos.
Luego, el resto de la semana, reinaron condiciones de estabilidad climática, días soleados, escasa a nula nubosidad, temperaturas diarias medias a altas, vientos de bajas intensidades, bajos porcentajes de humedad ambiente y condiciones de buen tiempo, seco.
Con el transcurso de los días, los escenarios fueron cambiando y condicionando toda la realidad, por un lado los aspectos climáticos revirtieron los síntomas de déficit hídrico de los cultivos y se reanudaron los procesos de cosecha, pero por otro, la especial situación epidemiológica mundial y nacional impactó sobre ellos.
En el estudio de la Bolsa de Comercio se analiza la situación de los cultivos de maíz, algodón, soja y sorgo en los campos de la provincia de Santa Fe.
Fuente: SM


















