Brian Fernández vive horas tormentosas en Santa Fe. Su regreso al fútbol argentino está resultado más complicado de lo previsto, pero no puntualmente por lo que ocurre dentro de la cancha (donde, de hecho, sólo disputó algunos minutos este domingo ante Banfield). Este martes el delantero debía presentarse al entrenamiento de Colón, pero se ausentó sin aviso y despertó las alarmas en la institución: en horas de la mañana, el delantero habló en TyC Sports y contó que había sufrido un robo a mano armada, pero que no había realizado la denuncia policial.

Hoy al medio día los directivos tuvieron una reunión con Diego Osella y Pancho Ferraro. En la misma quedaron en esperar la llegada de Bragarnik para evaluar el futuro del futbolista, hasta el momento no fue apartado del plantel pero es una de las opciones.

Mañana por la mañana, los dos médicos aguardarán por el futbolista y tendrán una primera charla, pero la decisión sería que trabaje por separado hasta que el entrenador, Diego Osella, lo vea en condiciones para reincorporarse al equipo.

Cabe destacar que ésta decisión de la cúpula dirigencial del club santafesino no quiere decir que Fernández tiene su continuidad garantizada, sino que irán paso a paso para ver cómo evoluciona la situación y así tomar una decisión final más adelante.