La zona del volcán hawaiano Kilauea, que lleva dos días en erupción, se vio sacudida por un nuevo terremoto de 6,9 grados de magnitud en la escala de Richter. Miles de personas debieron ser evacuadas.

Numerosos temblores precedieron al terremoto, entre ellos uno de 5,4 grados ocurrido una hora antes. También le siguieron una docena de réplicas de entre 2,5 y 4,9 grados.

El gobernador de Hawaii, David Ige, decretó el estado de emergencia para poder desbloquear mayor ayuda y contar con fondos suplementarios para enfrentar la situación.

Aunque no se reportaron muertos ni heridos, las erupciones registradas este viernes dañaron dos casas, según el alcalde Harry Kim.

Mientras unos 700 edificios y 1.700 personas están sujetos a evacuaciones obligatorias, los residentes evacuados son albergados en centros comunitarios hasta que pase el peligro causado por uno de los volcanes más activos del mundo.