Dos tiroteos provocaron estupor en una escuelita de Rosario. Fueron el martes por la tarde y el miércoles a la noche en el barrio Las Flores, en una institución nueva, apadrinada por el Chelito Delgado, el ex jugador de Rosario Central.

En ambas oportunidades, había chicos de cinco años en adelante cuando se inició la balacera. Los profesores resguardaron a los chicos en el bufé y en la utilería para que no haya heridos.

Ahora el pedido de los vecinos al Municipio es que les levante un muro perimetral para protegerlos, porque la situación de violencia no está en miras de desaparecer.

Delgado nació en ese barrio hace 37 años. “He vivido en este barrio toda la vida, he jugado, pasé situaciones económicas muy difíciles como todos, entonces lo que podemos hacer por los chicos es estar acá”, dijo al Canal 5.

No es la primera vez que hay un hecho de semejantes dimensiones en el club. Apenas una semana atrás, intentaron ingresar al bufé para robarle las pocas pertenencias que tiene la joven institución.

Luego se sucedieron los dos tiroteos, ante la incredulidad de los profesores: “Estábamos en pleno entrenamiento de todas las categorías, desde los más chiquitos hasta los más grandes, cuando empezaron a tirar, fácil habrán sido doce balazos”, dijo Cintia Cabrera, entrenadora de fútbol femenino.

El subsecretario de Recreación y Deportes del municipio, Adrián Ghiglione, prometió “no soltarle la mano al club” y, pese a no ser “muy amigo de los paredones”, comenzar el proceso para que tenga un muro perimetral “lo antes posible”.