
Amado Boudou tiene un nuevo dolor de cabeza. El empresario señalado como testaferro del ex vicepresidente, Alejandro Vandenbroele finalmente declaró en la tarde del miércoles durante nueve horas frente al fiscal Jorge Di Lello, en el quinto piso de Comodoro Py.
Si bien estaba anunciado que lo haría este viernes, la acción se adelantó. Vandenbroele había negociado el lunes entrar como arrepentido y desde la Justicia le dieron el visto bueno para hacerlo ingresar de manera “temporal” al programa de protección de testigos.
En el testimonio, aportó información sobre los negocios que realizó con la empresa The Old Fund, y aseguró conocer al ex vice de Cristina Kirchner que siempre negó el vínculo.
Además, detalló cómo compró la calcográfica Ciccone de forma ilegal, según ya determinó el juez Lijo. Según lo declarado, creó la compañía The Old Fund y empezó a cobrar contratos con el Estado, como el “Servicio de Asesoramiento legal y financiero para la desestructuración (sic) de la deuda provincial de la provincia de Formosa”. Este contrato también complicaría al gobernador formoseño Gildo Insfrán, ya que Vandenbroele cobró 7,8 millones de pesos del Estado formoseño como representante de The Old Fund.
Vandenbroele llevó a tribunales documentación sobre las operaciones de esa empresa. Además, anticipó que en la figura de arrepentido, hablará del rol que tuvo el entonces titular de la AFIP Ricardo Echegaray en el entramado de la “asociación ilícita” por la que se lo investiga, según contó Perfil.
Vandenbroele se quebró varias veces frente al fiscal.


















