
Otra vez el presidente Mauricio Macri se encuentra con los gobernadores cara a cara para buscar un acuerdo nacional y llegar a un entendimiento sobre las reformas fiscales y tributarias que se buscan desde el Ejecutivo Nacional.
Entendimiento que no pudo concretarse el miércoles, en la extensa reunión entre los mandatarios provinciales y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, ni en la primera reunión de la semana pasada.
“Hay voluntad política para acordar”, es lo que dicen la mayoría de los gobernadores en la previa de la reunión en la Casa Rosada. Sin embargo hay dos puntos que aún generan tensión: los fondos millonarios por juicios a la Nación que reclaman las provincias y la actualización del Fondo de Reparación Histórica del Conurbano que pide la administración bonaerense.
Por un lado, el Gobierno aspira a que los gobernadores desistan de los juicios cruzados entre la Nación y las provincias. Son 56 procesos que podrían significar hasta $340.000 millones y no todos los representantes de las provincias están dispuestos a ceder.
El segundo conflicto tiene que ver con que la Casa Rosada está dispuesta a compensar a la administración de María Eugenia Vidal con los $65.000 millones de pesos anuales que reclama para esa partida especial. En este caso, el dinero saldría de las arcas del Estado nacional, pero este es un tema que genera mucha crispación entre los gobernadores del PJ ya que no ven como “discriminatoria” esta idea.
En el global del paquete de reformas que impulsa Macri con los gobernadores hay muchos puntos que ya se cerraron. Entre otros, incluir el financiamiento del déficit de las cajas previsionales no transferidas; la derogación del artículo 104 del Impuesto a las Ganancias; la ley de cheque al 100% para el Anses; una rebaja de impuestos distorsivos y la idea de acompañar la ley de responsabilidad fiscal que impulsa Macri.


















