
El martes a la mañana se realizó la audiencia imputativa de Mariano Valdés, el ex jefe de la Policía Federal detenido luego de un presunto tiroteo del que había sido víctima, pero que luego se comprobó que fue fingido.
El viernes el hombre fue detenido junto a su segundo, Higinio Bellagio, y ahora comenzó el proceso judicial. Desde allí pidieron 90 días de prisión preventiva para ambos, por lo que continuarán detenidos mientras se desarrolle el proceso.
Además, en los Tribunales Provinciales de Villa Constitución se acusó a Valdés de haber cometido ocho delitos: incumplimiento de los deberes de funcionario público, encubrimiento agravado por su condición de funcionario público, retardo de Justicia, sustracción o inutilización de objetos de material probatorio, todos en concurso ideal, todos ellos en concurso real con falsedad ideológica de instrumento público y con falso testimonio.
Todo comenzó cuando el jefe de la Federal delegación Santa Fe, que había asumido su cargo hacía cuatro meses, denunció haber sido atacado a balazos en la autopista a Buenos Aires, cuando viajaba en su auto particular junto a la agente Rosana González.
Sin embargo, en el marco de la investigación, la pericia balística determinó que el comisario se disparó accidentalmente en la ingle derecha al iniciarse el tiroteo con las personas que discutió. La trayectoria de la bala puso en evidencia que fue él mismo quien provocó su herida.




















