
Unión salió a la cancha bajo las ordenes de Eduardo Magnín, mientras el nuevo técnico, Pablo Marini, miró el encuentro desde la platea del 15 de abril. Los dos club necesitaban los tres puntos y ambos realizaron variantes en el equipo titular.
Aunque los once del ocasional Magnín no estaban confirmados durante los trabajos semanales ensayó fútbol con tres cambios. Incluyó a Nahuel Zárate por Lucas Prusso, Agustín Sandona por el suspendido Leo Sánchez y Diego Villar por Nelson Acevedo.
La visita también llegó a Santa Fe con cambios. Forestello realizó cuatro variantes respecto al equipo que viene de caer por 4 a 3 ante Olimpo. Debutó Marcos Maydana y ocupó el lugar de Lucas Márquez, salió Renzo vera y entró Abel Masuero, en la mitad de la cancha Nicolás Bertochi ingresó por Marcelo Guzmán y en el ataque estuvo Matías Quiroga en lugar de Fernando Telechea.
El 15 de Abril recibió al Patrón de Paraná en la noche del sábado para cerrar la jornada de fútbol. Los dos equipos necesitaban los tres puntos: la visita solo puede rescatar el empate contra Boca, mientras que el local debe recomponerse porque el clásico santafesino ya le pisa los talones.
En los primeros 45 minutos no hubo mucho para destacar. Fue un primer tiempo chato, aburrido y con un juego desprolijo. Lo único que brindó emoción fue el penal que el árbitro Abal cobró a los 12 minutos para Unión. Aunque Britez, el encargado de ejecutarlo, lo pateó débilmente al medio justo donde se ubicaba Bértoli. Para el arquero paranaense no fue difícil frenar el remate y dejar el marcador tal y como estaba.
#FútbolArgentino | '12 PT | Gran oportunidad para @clubaunion. Penal pateado por Brítez y gran respuesta del arquero Bértoli. pic.twitter.com/Yvd27Ns4TG
— TV Pública Deportes (@tvp_deportes) April 29, 2017
Después del penal errado por el cuatro tatengue, el equipo que dirige ocasionalmente Magnín creció un poco más que su rival. Pero no fue suficiente. La primera mitad aburrió a todo el 15 de Abril, pero por lo menos Unión esta rescatando un punto.
El segundo tiempo no mejoró. Hubo más fricciones que fútbol. Algunas ocasiones, aunque ninguna que hiciera peligrar demasiado el arco rival.
A los 32, Gamba encaró por la derecha y tiró un centro que pegó en la mano de Andrade. Abal, que ya había cobrado un penal para el local, decidió que no había sido voluntario y dejó seguir.
Unión no pudo jugar bien ni quebrar el cero en el arco rival. Se fue silbado por su público.























