
Una nena de ocho años cayó desde un primer piso a la vereda, en Gobernador Freyre al 5500, pero no tuvo heridas de consideración. Mientras sigue internada en el Hospital de Niños recuperándose, su abuelo Isaías no duda: “Fue un milagro”, le dijo al periodista Luis Amsler en LT10.
Amparo estaba en la habitación cuando escuchó que sonaba el timbre, alrededor de las 19.30 del miércoles. Sus abuelos justo no estaban con ella: él atendía el negocio en la planta baja, ella había ido a buscarle ropa para cambiarla. Cuando sonó el timbre, la nena se apoyó contra la ventana, que cedió y se fue de boca al piso.
La chiquita del milagro cayó apenas a centímetros de un palo que estaba clavado en la vereda. El abuelo salió y la vio desvanecida, pensó lo peor. Sin embargo, la nena recuperó la conciencia y más allá de los golpes, se encuentra en buen estado.


















