Un hecho insólito sucedió en Santo Tomé y se suma a los delitos que se vienen produciendo contra los taxistas y remiseros. Un chofer tomó un pasaje en Santa Fe: una joven, de aproximadamente 20 años, y una nena de 3. Le pidieron que los lleve hasta Santo Tomé, pero al llegar se encontraría con una sorpresa.

El hombre, trabajador de Remises Real, llevó al pasaje hasta Arenales y Castelli, pero al llegar al lugar la mujer le dijo que no le iba a pagar, sacó un arma blanca y le tiró dos puntazos al hombre, que pudo evitarlos.

“La expuso a la criatura, pobrecita. Mi marido te va a pagar, me dijo, pero sacó un cuchillo y me tiró un puntazo. El primero me erró. El segundo, alcanzo a sacarme el cinturón y abro la puerta para salir. Gracias a dios también me erró porque estaría internado en terapia intensiva”, dijo Germán, el remisero asaltado a la radio LT10.

Y luego agregó: “La policía de Santo Tomé se portó muy bien. Gracias a ellos la mujer quedó detenida. Ojalá que no vuelva a pasar con nadie”. Sin embargo, la preocupación fue más allá del hecho en sí: “El tema es que ya no podemos confiar ni en una chica que va con criatura”.