Ocurrió en la noche del domingo. El chofer de un remis tomó pasaje en Santa Fe. Una mujer de unos 23 años con una criatura de unos 3 años se subieron al vehículo con destino a Santo Tomé.

Una vez que llegaron, la mujer le indicó que la llevara hasta el Club Alianza, donde su marido la estaba esperando y le iba a pagar. Una vez allí, lo hizo ingresar unas cuadras, y cuando se detuvo en la intersección de calle Arenales y Castellí, apareció un hombre que lejos de pagarle lo atacó con un arma blanca.

Primero lo pidió que lo llevará a un lugar, pero ante la negativa del chofer, sacó el cuchillo y le exigió dinero. Cuando le contestó que no tenía, le tiró el primer “chuzazo” y afortunadamente le erró. El conductor logró sacarse el cinturón de seguridad, abrir la puerta y esquivar otros dos intentos de acuchillarlo.

Afortunadamente, la policía llegó rápido al lugar y luego de rastrillar la zona dieron con la mujer que lo llevó engañado hasta esa dirección.

Según contó el chofer a la radio LT10, no llegaron a robarle el vehículo, aunque si la plata y el celular. “La expuso a la criatura, pobrecita. Mi marido te va a pagar, me dijo, pero sacó un cuchillo y me tiró un puntazo. El primero me erró. El segundo, alcanzo a sacarme el cinturón y abro la puerta para salir. Gracias a dios también me erró porque estaría internado en terapia intensiva”, dijo Germán, el remisero asaltado.

Y luego agregó: “La policía de Santo Tomé se portó muy bien. Gracias a ellos la mujer quedó detenida. Ojalá que no vuelva a pasar con nadie”. Sin embargo, la preocupación fue más allá del hecho en sí: “El tema es que ya no podemos confiar ni en una chica que va con criatura”.