Una constructora de Santa Fe no pudo acreditar la autorización para poder realizar movimientos de suelo, a la vera del riacho Santa Fe. Y por eso fue clausurada la obra por el Municipio y la Provincia.

La empresa había talado árboles y construido un terraplén al costado de la ruta nacional 168, cerca del acceso a Alto Verde. Ahora, investigan la comisión de unos 20 delitos ambientales.

Sucedió el viernes a la mañana, cuando el Estado se hizo presente en el lugar y comprobó las obras que llevaba adelante la firma constructora en la intersección de calles Demetrio Gómez y Maestro Alfredo Bravo

Personal de las secretarías de Control, Recursos Hídricos y Ambiente se hizo presente alrededor de las 8:30, ante reiteradas denuncias recibidas. También colaboraron funcionarios de Asuntos Hídricos de la Provincia y de la Brigada Ecológica de la Policía de Santa Fe.

Al llegar, constataron que en el lugar había una retroexcavadora y una pala frontal trabajando. La empresa había construido un terraplén de dos metros y había efectuado grandes excavaciones de tierra, además de extraer suelo debajo del puente que conecta con Alto Verde.

Una hora después, arribó un hombre que dijo ser el apoderado legal del presunto dueño del terreno. Aquél admitió que la firma no contaba con habilitación para las tareas y no explicó la finalidad de las obras. Se le advirtió sobre el incumplimiento de las ordenanzas N° 11.017, 12.261 y de las leyes provinciales N° 11717 de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, 13.740 (Ley de Aguas) y 11.730 (Ley de Impacto Hídrico).