
Todos los hinchas tatengues recuerdan los partidos ante Colón del 2016. Fueron dos triunfos tatengues en un mes, primero en el Brigadier López por 3 a 0 y luego en el 15 de abril, con un gol de Gamba sobre el final.
Madelón era el técnico de ese equipo y a partir de allí creció aún más su figura de ídolo. Fueron sus últimos clásicos como técnico rojiblanco.
En ese entonces, Unión no venía bien y “Leo” eligió que el plantel concentre en un hotel muy conocido de Paraná para alejarse un poco de la ciudad. La idea funcionó porque el Tate se quedó con el primer derby en cancha de Colón.
Para el segundo clásico, que se disputó al mes aproximadamente, el D.T repitió el lugar de concentración como cábala y Unión volvió a ganar ante el sabalero, esta vez en condición de local.
Para esta ocasión, muchos pensaban que Madelón iba a elegir a la vecina ciudad para la previa del partido del domingo. Sin embargo, la delegación rojiblanca se quedará en Casasol, como lo hace habitualmente antes de cada encuentro de local.
Es cierto que este es otro ciclo y con otros jugadores, aunque algunos siguen como Nereo, Gamba, Soldano, entre otros. Pero quizás el entrenador crea que las cábalas tienen fecha de vencimiento.























