La invasión de mosquitos en este 2021 es un verdadero calvario para todos los santafesinos. Las lluvias, la humedad y los días de calor generaron un ambiente propicio para su rápido desarrollo. La buena noticia es que no se ha detectado la proliferación de dengue dentro de la ciudad.

Los primeros temporales del año, producidos sobre todo en el mes de febrero, abonaron el escenario para la aparición masiva de estos insectos. Así, febrero se tornó insoportable y pese a que las autoridades sanitarias recomiendan que los encuentros interpersonales se hagan en lugares abiertos -por la pandemia- es casi imposible salir al patio o ir a un parque sin exceso de repelente.

Según los registros del Centro de Informaciones Meteorológicas (FICH CIM UNL), durante los primeros dos meses del año cayeron 256 mm de lluvia. Mientras que el chaparrón de este martes y el temporal de este jueves precipitó un promedio de 70 mm (en algunas zonas de la ciudad fue más intenso que en otras), por lo que todo indica que en los próximos días aparecería otra invasión de mosquitos.