
Un halo de misterio envolvió la visita de Mauricio Macri a Reconquista. Es que no había confirmación oficial de la Casa Rosada sobre el tema y lo único que se sabía era lo que los dirigentes locales podían conocer y filtrar.
Finalmente, arribó a la ciudad del norte de Santa Fe en la mañana del jueves, según informaron de la agencia Noticias Argentinas, para reunirse con productores locales afectados por la emergencia hídrica. Llegó a la tercera brigada aérea, donde se encontraba el intendente local, Enri Vallejos junto a sus pares de Avellaneda y Romang, Dionisio Scarpín y Sergio Ramseyer respectivamente, quienes aguardaban para entregarle al Presidente un petitorio con reclamos sobre distintas obras. Pero no los atendió, de acuerdo a lo que contaron desde el medio local InfoVera. Bajó del avión y subió al helicóptero para recorrer la zona.
El misterio se había acrecentado en la mañana cuando llegó un equipo de Protocolo y avisó que el presidente no se reuniría con funcionarios. “Es una actividad privada”, les dijeron, escuetos. “Suelen hacer eso para no tener que dar explicaciones”, explican desde la Casa Rosada a NexoDiario sobre la cocina de los “adelantados” del primer mandatario. De hecho, en el edificio de Balcarce 50, en Capital Federal, no tenían confirmada la visita: la Jefatura de Gabinete tenía en sus planillas “Santa Fe”, sin definir fecha y en estado “considerado”.
Finalmente llegó y tomó el helicóptero para conocer el estado del norte santafesino, afectado por la inundación.


















