
La ola desatada con los cuadernos K parece imparable: ex funcionarios y empresarios arrepentidos hacen tambalear al kirchnerismo. Y eso provocó que se replantearan qué hacer con los homenajes al ex presidente Néstor Kirchner que se reparten en Argentina y en otros países.
En Ecuador fueron pioneros: la Asamblea Nacional decidió retirar el monumento del fallecido ex presidente que reposa en la sede de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) ubicada en Quito para no hacer “apología del delito”.
La diputada santafesina Lucila Lehmann presentó en la Cámara un proyecto para renombrar al CCK como Centro Cultural del Bicentenario. Y en Rosario, el concejal de Cambiemos Carlos Cardozo, presentó un proyecto en el que pide la derogación de las ordenanzas que permitieron la instalación de un busto de Néstor Kirchner en las Cuatro Plazas y bautizar un paseo con el nombre del ex presidente.
Pero los vecinos también tienen quejas y manifestaciones. Y uno se animó a vestir al busto del ex presidente de presidiario. Así amaneció el sábado el homenaje a Néstor Kirchner.



















