El taxista llevaba en su vehículo a los invitados de una boda, cuando vio a un oso cerca de un bosque. Mientras los pasajeros lo esperaban, el hombre comenzó a acercarse.

El oso estaba cerca de un estanque para tomar agua, reaccionó de modo agresivo y atacó al hombre. Los testigos hicieron lo posible por salvar al conductor pero murió en el lugar.

Los encargados de la zona se vieron obligados a tranquilizar al animal para recuperar el cuerpo de la víctima.