
Un joven que trabaja como empleado en la Terminal de Ómnibus de Santa Fe encontró una cartera con una importante suma de dinero y la devolvió instantáneamente. Su propietaria era una mujer oriunda de Tostado, quien además del dinero tenía pasajes y remedios indispensables en el objeto perdido.
Martín pudo ver que la señora había dejado el bolso a un costado lo tomó y colocó dentro del local a la espera de su propietaria. Minutos más tarde la mujer se acercaba al lugar para consultar si habían encontrado sus pertenencias. Martín la reconoció y le entregó sus cosas.
“Lo que hice lo podía hacer cualquiera. Lo único malo que hice fue revisarla para encontrar alguna pista de su propietaria”, contó Martín.
“La mujer estaba con los bolsos y apoyó la cartera, se la olvidó. Era una abuela que venía con su hija”, relató el empleado.
No pasó mucho tiempo antes de que la mujer se diera cuenta. “Yo la estaba esperando, ella estaba muy nerviosa, casi se descompone“, agregó Martín.
“Nunca se me dio por quedarme con nada, la mujer se sorprendió” dijo Martín.



















