¿Cómo llegó un estudiante estadounidense a ser condenado a 15 años de prisión en la dictadura comunista de Corea del Norte? Warmbier se encontraba en China a finales de 2015 y decidió emprender un viaje para conocer Corea del Norte, a través de una agencia especializada en excursiones al excéntrico país. Fue detenido el 2 de enero en el aeropuerto, cuando se disponía a regresar hacia China.

En marzo de 2016 fue condenado a 15 años de trabajos forzados por lo que el régimen norcoreano calificó de “crímenes contra el Estado”. El delito que le atribuyeron fue el de intentar de robar un cartel de propaganda política en el hotel en el que se alojaba.

Durante más de un año permaneció preso en el país asiático, hasta principios de junio de este año, cuando el propio padre comunicó que su hijo finalmente regresaría a Estados Unidos. La sorpresa se encontraba en su estado de salud: estado de coma y lesiones cerebrales.

Otto Warmbier murió la semana pasada en un hospital de su Cincinnati, su tierra natal. En un emotivo funeral, más de dos mil personas despidieron sus restos en la ceremonia realizada en el instituto donde el jóven realizaba sus estudios. Sin embargo, son muchas las preguntas acerca de lo sucedido durante ese año en prisión, y a falta de respuestas oficiales, la tensión crece cada vez más entre el régimen norcoreano y el gobierno de Estados Unidos.

La versión oficial otorgada por el régimen comunista, indica que Otto contrajo botulismo y cayó en coma luego de tomar una pastilla para dormir. Por su parte, los doctores del Centro Médico de Cincinnati rechazaron esa versión manifestando que ese tipo de daños cerebrales suele ser consecuencia de un paro cardiorrespiratorio cuando la irrigación sanguínea del cerebro es insuficiente.

Hay que recordar que la relación bilateral entre Estados Unidos y Corea del Norte se encuentra en picada desde que el presidente Donald Trump asumió y comenzó una escalada verbal y militar que fue respondida por una serie de lanzamientos de misiles por parte de Pyongyang.

En este escenario, el régimen de Kim Jong-un volvió a demostrar que no tiene miedo a represalias y calificó a Trump como un “psicópata” que se enfrenta a una “dura situación” en el diario oficial Rodong Sinmun de Pyongyang. Por su parte, el presidente norteamericano está considerando la idea de un ataque preventivo a Corea del Norte y envió dos bombarderos B-1B con capacidad nuclear a sobrevolar la península.