La oposición impugnó la maniobra del Frente de Todos y luego dejó el recinto. Para conseguir los 129 legisladores necesario, se sentó quien ya fue designado embajador en Brasil.
"Nos usaron para las elecciones y si no nos fugábamos, nos iban a matar. Era más peligroso estar en la cárcel que escaparse", dijo Martín Lanatta en la primer audiencia.