En total, los delincuentes habrían estado unas dos horas cometiendo el ilícito, y mientras un grupo robaba el dinero de la empresa, otros se turnaban para vigilar a la familia.
La violenta entradera ocurrió en barrio nueva esperanza este, en el norte de la ciudad. Los delincuentes, armados, usaron a una niña para amenazar a los dueños de la casa.