Los cuerpos de Tamara Marioncini, de 53 años, y de Silvio Rubén Martini, de 65, estaban colocados en el interior de bolsas de consorcio, con heridas de arma blanca.
El femicidio ocurrió varios días antes de que las autoridades encontraran el cuerpo y los familiares de la víctima desconfían de la declaración de los dueños de la pensión.