El joven de 29 años fue asesinado mientras trabajaba, el martes al mediodía. Su mamá agradeció la multitudinaria marcha: “Él era un ser de luz”, aseguró.
El culpable fue condenado a 12 años y seis meses de prisión por el homicidio cometido en Rincón en 2016. También se le suman otras causas como abuso de armas y violación de domicilio.