Se trata de un hombre que había convocado a sus empleados para dar clases virtuales desde el establecimiento, en infracción a los DNU de aislamiento. El imputado hizo un acuerdo con el Juez federal para extinguir la acción.
Los delincuentes quedaron atrapados bajo dos opciones: Llamar a la policía, o luchar mano a mano contra los integrantes del gimnasio. Eligieron los guantes, mirá.
Este delincuente ingresó a un gimnasio, pero no con la intención de ejercitarse, sino para llevarse algunas pertenencias. Las imágenes muestran como se lleva un monitor.