Elias Julián Zapata de 23 años, era integrante de una banda que delinquía en barrios del noroeste de la ciudad. Fue condenado a tres años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, que surgió de la unificación con otra pena anterior que ya pesaba sobre él.
Se trata de María Celeste Benítez, de 30 años, a quien el tribunal le impuso la pena por unanimidad. Su suegra, de 55 años, estaba acusada como coautora del ilícito y fue absuelta por mayoría por el beneficio de la duda.