El delantero sabalero quiso extender su racha goleadora desde los 12 pasos. Pero Andrada le adivinó la intención: la desilución de la gente tras la ejecución.
Gurúes al horno. Los hermanos Fernando y Vinicio Alvarado eran encargados de aggiornar a Cristina o, como la llamaban en Cambiemos, de “duranbarbizarla”.