Lo que buscan es descomprimir y reducir la población penitenciaria, para poder mantener los espacios físicos de un metro y medio entre uno y otro, y para tener algunos espacios de aislamiento para la gente que tenga algún síntoma.
La revuelta de reclusos generada en Coronda ya dejó un muerto. El único hombre fallecido formaba parte de la barra brava del Sabalero y estaba detenido desde 2015.
"Estamos en presencia de una muerte violenta" expresó el fiscal. El cadáver de la mujer de 60 años presentaba un importante surco en la zona frontal del cuello.