El hombre fue trasladado al Hospital Cullen, pero lamentablemente no lograron salvar su vida. La policía busca esclarecer los hechos y saber si contaba con las medidas de seguridad dispuestas.
La historia tuvo como protagonista a Saúl Gimenez, de 31 años, desocupado, casado y con cuatro hijos. Encontró el dinero mientras trabajaba moviendo escombros en una obra.
La dueña de la casa notó que el hombre no respiraba, por lo que llamó a la Policía. Un médico constató que falleció de "asfixia por bronco-aspiración".